TOLOX paraiso natural

TOLOX paraiso natural

martes, 23 de febrero de 2010

ASI SE HABLA

Tremendo y certero articulo de un tal Oscar Molina. Extraodinario.

Vivís de mi dinero

Paso fuera de mi casa y lejos de mi familia una media mensual de 360 horas (15

días completos), contribuyo al fisco con un 40% de mi salario; entre impuestos

directos, indirectos, tasas obligatorias y demás gravámenes, trabajo más de la

mitad del año para el Estado. Pago un colegio a mis hijos, mientras financio un

sistema de educación pública; me dejo un turrón en una póliza de sanidad privada,

pero abono religiosamente mi correspondiente diezmo para que muchos puedan

tener cuidados médicos. De lo segundo no me quejo (a pesar de que nadie me lo

reconozca) y de lo primero no me quejaría si no fuese porque la educación pública

consiste en meter a los niños en fábricas de ignorantes donde sólo se hace hincapié

en su adoctrinamiento en un conjunto de paridas sin sentido.

Muchos están peor que yo. Se levantan a las 6 de la mañana, vuelven a casa

cuando sus hijos se van a la cama, conviven con la cotidiana amenaza de perder su

trabajo y hacen encaje de bolillos para que el fruto de su sacrificio vital les permita

llegar a fin de mes.

Y otros, de número creciente, están aún peor. Han perdido su trabajo y conservan

escasas esperanzas de conseguir otro.

Todos, de alguna manera, ponemos un montón de dinero para que vosotros, que

sois muchos, os alimentéis de nuestra pasta.

Porque vosotros, incompetentes ejecutivos de la nada, mediocres gobernantes de

nuestro Estado central, vivís de nuestro dinero. Sois parte un elefantiásico

entramado de Ministros, Secretarios de Estado, Directores Generales, y parásitos

varios que contáis con un ejército de asesores, viajáis en coche oficial y reserváis

Clase Preferente en vuestros viajes privados, con mi dinero. A cambio, resultáis

totalmente incapaces de resolver nuestros problemas, no garantizáis nuestra

seguridad ni dentro ni fuera de España, no nos protegéis del desempleo, ni prestáis

servicio alguno. Sólo se os ocurren normas para coartar nuestra libertad, para

vigilarnos, atemorizarnos y decidir qué es bueno para nosotros. Tomáis posesión de

nuestra vida pública, privada y de nuestro dinero para complicarnos la vida, y parís

normativas orientadas a seguir siendo necesarios, a no permitirnos deshaceros de

vosotros.

Por si fuese poco, inventáis problemas inexistentes, enfrentáis a la sociedad

reabriendo debates cerrados, legisláis para cuatro, y tenéis la jeta de pagar un

sueldo a majaderas de manual sin el menor sentido el ridículo que nos hablan de

“acontecimientos planetarios”. Todo con mi dinero.

Vosotros, prebostes de alguno de los diecisiete gloriosos mini-estados autonómicos,

también vivís de mi pasta. Unos subidos a cuentos imposibles como la fábula de

Aitor, otros mitificando a unos segadores de hace cuatrocientos años. Los demás, a

rueda de éstos, os habéis montado un chiringuito de consejerías, direcciones,

subdirecciones, patronatos, embajadas y demás máquinas de gastar. Con mi

dinero, claro está. Usáis la pasta que yo gano trabajando para fomentar la

insolidaridad y sembrar el odio a España; reclamáis la parte que vuestros

inverosímiles derechos históricos os adjudican para poder aumentar la pléyade de

vuestros deudos, para comprar votos con empleos a dedo. Vivís en la reivindicación

permanente que haga andar a una bicicleta que se caería si parara. Vosotros,

garrapatas, no resistiríais el mínimo ejercicio de competencia para la obtención de

un puesto de trabajo en el ámbito privado, vuestro único mérito es haber medrado

en la estructura de un partido político. Y ahora, vivís de mi dinero.

¿Y qué decir de vosotros? Sabandijas de los sindicatos de clase. Liberados del

trabajo, la responsabilidad y el cumplimiento del deber. ¿Cuántos sois? Sólo en

Madrid, 3200; sólo en Madrid vuestro chollo nos sale a los contribuyentes por 77

millones de euros. ¿Para qué? Para que tengáis el uniforme, el mono o la bata sin

estrenar. Para que viváis de una novela en la que sois los únicos personajes,

porque no representáis a nadie, sin acudir a vuestro puesto de trabajo. No tenéis

afiliados, no defendéis nada, firmáis condiciones laborales de miedo para vuestros

presuntos representados, cobráis un canon por los ERE´s, o lo que es lo mismo,

sangráis al currito en concepto de “asesoramiento” cuando le ponen en la calle; os

dedicáis a hacer política, calláis cuando miles de currantes pierden su empleo por

no molestar a otros chupones de vuestra cuerda, y ejercéis la protesta asimétrica

según quien gobierne. No valéis para nada, no arregláis nada, no solucionáis nada,

no defendéis a nadie, algunos habéis conseguido llevar tan lejos vuestros

tejemanejes que acabáis de directivos en vuestras empresas…y vivís de mi pasta.

Y no me olvido de vosotros. Engreídos “creadores”, apoteósicos mediocres del arte

presunto, vividores del mérito subvencionado y subvencionable. Vosotros también

vivís de mi pasta. Os señaláis la ceja para apoyar sin disimulo a quien os ha puesto

en casa, alimentáis vuestra vida regalada de mis impuestos, y además me insultáis.

Si no voto al partido que os gusta, podéis llamarme “hijo de puta”; si no comulgo

con el Gobierno que os pone el pesebre pedís que se me encierre en un cinturón

sanitario; si voto a quien no os mola, me llamáis asesino…todo eso después de que

este hijo de puta, asesino y carne de sanidad progre os haya dado de comer con su

dinero, a cambio de que produzcáis bodrios infumables que tratan de ganar una

guerra 70 años después o que sólo sirven para que alguno pueda liberarse de sus

complejos, algunos sexuales.

Habéis conseguido que todo hijo de vecino sea considerado delincuente preventivo

y tenga que pagaros cada vez que se compra un teléfono móvil, una impresora, un

ordenador…Habéis forzado la máquina de quien tanto os debe como para permitiros

reclamar el tributo a quien se bautiza, hace la comunión, se casa o baila en la plaza

del pueblo; cualquier día nos sangraréis en nuestro entierro. Vosotros, bucaneros

de la creación de medio pelo, no venderíais ni uno sólo de vuestros estofados en el

mercado privado, no conseguiríais financiación ni para la décima parte de vuestras

piltrafas. La inmensa mayoría de los que vivís de mi contribución y de sirlarme, no

seríais capaces de engañar a un inversor para que sufragase las medianías que nos

colocáis. Vivís del cuento, y encima os ponéis chulos mientras me metéis la mano

en la cartera. Firmáis manifiestos para los que no tenéis la menor legitimidad ni

altura moral, y os auto designáis como el “mundo de la cultura”; entregáis rosas

por la Paz a los asesinos, os vestís de palestinos entre playa y casino, y no tenéis

una puñetera palabra para los que cayeron muertos de un tiro en la nuca, sin poder

oler esas rosas que entregabais, mientras pagaban vuestros saraos y se retrataban

cada vez que compraban un CD.

Todos vivís de mi pasta y sois muchos, cada vez más. Y nosotros cada vez menos.

1 comentario:

  1. cada vez me acerco más a tus pensamientos. la izquierda miente lo mismo que la derecha...no hay solucion con estos politicuchos.
    España campeona de todo arriba!!!!

    F: A. Panadero (hay que ser mas inteligente)

    ResponderEliminar